Ordenar la casa con niños pequeños

Ordenar la casa con niños pequeños

09 Ene Ordenar la casa con niños pequeños

Incluso a las personas más caóticas les acaba molestando el desorden. Una casa ha de estar medianamente ordenada para sentirse bien, y esto es aplicable a la cocina, al baño, a los dormitorios, al salón, al despacho…

Tenerlo todo en orden es una excelente herramienta psicológica porque visualmente transmite serenidad y equilibrio, y elimina el estrés. También elimina distracciones innecesarias que nos hacen perder el tiempo (procrastinar lo llaman), y libera espacio para cualquier tipo de tarea.

Y además, si nos acostumbramos a tenerlo todo regularmente recogido, trabajaremos menos en las tareas de limpieza, que se parecerá más a un mantenimiento.

Pero claro, con niños pequeños esto es mucho, mucho más difícil de cumplir. Así que aquí te dejamos 5 trucos que os ayudarán a mantener el desorden a raya.

¡No te los pierdas!

Lo imperfecto es aceptable

Vale, empecemos por aquí. En serio. No pasa nada porque haya algunos juguetes esparcidos. O porque un muñeco en concreto se pase la vida en el salón, si es allí donde los cachorros juegan con él.

Los críos son grandes transportistas de cosas, les encanta: de repente tienes la mesa de despacho llena de maquillaje de pega o con tres rotuladores y un antifaz (¿qué demonios hace esto aquí?), o la de la cocina con todos los juguetitos del McDonald’s en fila montando guardia. O un biberón de juguete en tu mesilla de noche, o la pieza de algún montable en el rincón más insospechado.

Mentalízate de que tampoco es grave. Tienes que ordenar, sí, pero si tu objetivo es tener una casa con niños igual que si no tuvieras niños, bueno, eso sencillamente es imposible. Es como pedirle a la lluvia que no te moje. Acéptalo y controla lo que puedas.

Dales un Pequeño Reino

Sabiendo que el caos es ineludible, lo suyo es buscar la manera de mantenerlo lo más a raya posible. Y para eso nada mejor que asignar un espacio donde el desorden sea algo más tolerado.

En otras palabras: dales a los niños su Pequeño Reino. No será el de Ben y Holly, pero a ellos les encantará tener un cuarto o rincón lo suficientemente grande donde tener todos sus juguetes para enredar a placer.

Y tú, de paso, podrás controlar el origen del caos. Ellos seguirán transportando, pero te será mas fácil devolverlo todo al origen, y podrás mantener el resto de la casa más decente sin tener que volverte loco por los juguetes.

Ordenar la casa con niños pequeños

Compartimentos y más compartimentos

Dentro de su Pequeño Reino, créeme, te conviene tener mucho almacenamiento compartimentado. Armarios, sí, pero también cestos de malla, cajas con ruedas para debajo de la cama, cajoneras abiertas, cajas decoradas, cestos colgantes…

Dicen que a más almacenaje, más “cacharros” guardados inútilmente, pero desafío a cualquiera con hijos a que mantenga una casa ordenada sin una buena cantidad de espacios separados donde guardar sus cosas.

Tener muchos compartimentos te permite separar por criterios, y separar por criterios te permite ordenar de forma muchísimo más rápida.

Todos los colores, ceras y bolis, en un sitio. Los muñecos grandes, en otro. Puzzles y juegos con caja, apilados en otro. Etc. Pim pam.

Enrédalos para que disfruten ordenando

Ellos desordenan y tú recoges, ¿verdad? ¡Pues no! No puedes pedirle a una cosita de dos años que ordene su cuarto y lo deje impecable, pero tienen la capacidad suficiente como para saber que hay que recoger. Y contribuir en ello.

Lo mejor es acostumbrarlos desde pequeños, y la mejor forma de hacerlo es convertir la recogida en otro juego. Plantéaselo como mejor te parezca u os encaje, pero si los motivas, responderán. Algunos funcionan con una explicación y una cancioncilla tipo “a guardar a guardar, cada cosa en su lugar”. Con otros lo mejor es una competición a ver quién recoge antes. ¿O quizá jugar al baloncesto encestando muñequitos en su cofre?

El truco de la caja anual

Este truco lo leí en este artículo sobre orden general de la casa, y seguro que os parece tan útil como a mí, aunque yo lo voy a adaptar a niños.

Y es que siempre que recoges, sobre todo cuando haces una limpieza a fondo, aparecen juguetes o cacharros con los que no sabes qué hacer. Lo roto es evidente: a la basura. Pero, ¿y esos juguetes que están bien pero con los que ya no juegan? ¿O esos que nunca les gustaron del todo y están olvidados al fondo del armario o del cesto?

El truco consiste en coger esos objetos que te hacen dudar, y guardarlos durante todo un año dentro de una caja cerrada. Si en el plazo de ese año no la has abierto, y nadie te ha pedido lo que había dentro, es que puedes deshacerte de ella. Y si su contenido está bien, es el momento de dar esos juguetes a cualquier entidad que los haga llegar a niños en mala situación económica.

Lo que a tus hijos les sobra puede llenar de felicidad a muchos otros niños.

Dicho esto, que así tengas más orden en tu casa es más bien un efecto secundario, pero bien beneficioso.

Y sumado a los consejos anteriores, verás cómo es posible tener una vivienda ordenada y decente incluso con niños.

 



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